Cardiovascular Risk Estimation and Eligibility for Statins in Primary Prevention Comparing Different Strategies
Estimación del riesgo cardiovascular y elección de estatinas en prevención primaria comparando diversas estrategias.
Nanchen D, et al.
Am J Cardiol 2009;103: 1089 –1095
¿Qué guía seguir? Esta es una pregunta que todos aquellos que trabajamos en la prevención cardiovascular nos hemos hecho alguna vez (a menos que uno sea norteamericano). En Europa disponemos de la posibilidad de usar tres algoritmos de cálculo del riesgo con sus correspondientes guías: el SCORE/ESC (el Systematic Coronary Risk Evaluation de la European Society of Cardiology); el PROCAM/IAS (Prospective Cardiovascular Münster de la International Atherosclerosis Society) y el FRS/ATP-III (basado en las tablas de cálculo del riesgo del estudio Framingham asociado al US National Cholesterol Education Program Adult Treatment Panel III). Ninguno de ellos permite similares predicciones sobre el riesgo. De hecho, se considera que en las poblaciones de muchos países europeos el FRS/ATP-III sobreestima su riesgo coronario (RC). Los autores del presente trabajo contestan – al menos para su población de referencia – esta cuestión, al evaluar el RC a 10 años y la indicación de tratamiento con estatinas en 5.683 habitantes de Suiza, de ambos sexos y de entre 35 a 75 años de edad. Comparan las recomendaciones SCORE/ESC (con y sin extrapolación a los 60 años) con las del PROCAM/IAS y las del FRS/ATP-III. Se clasificaron respectivamente como de RC alto al 12,5% (15,4% con extrapolación) el 3,0% y el 5.8% de los participantes. El porcentaje de posibles tributarios de tratamiento con estatinas fueron un 9,2% (11.6% con extrapolación), 13,7%, y 16.7%. Los autores afirman que, si se cumplieran fielmente las recomendaciones dadas por cada guía, habría en Suiza un descenso relativo de mortalidad coronaria en 10 años del 16,4% (17,5% con extrapolación), 18.7%, y 19,3%; lo que correspondería a un NNT para prevenir una muerte de 285 (340 con extrapolación), 380, y 440, respectivamente. Por todo lo anterior, Nanchen y cols. concluyen que las variaciones de clasificación de riesgo pueden multiplicarse hasta por cinco según la guía usada y que utilizando el PROCAM/IAS o el FRS/ATP-III se podría prevenir más muertes coronarias que con el SCORE/ESC, aunque sería a costa de tratar a un mayor número de personas.







