Las estatinas retrasan la progresión de la estenosis valvular aórtica de origen reumático. Un estudio ecocardiográfico a largo plazo.
Hydroxymethylglutaryl Coenzyme-A Reductase Inhibitors Delay the Progression of Rheumatic Aortic Valve Stenosis A Long-Term Echocardiographic Study.
Antonini-Canterin F, et al.
J Am Coll Cardiol 2009;53:1874–9
La afectación valvular reumática, afortunadamente ya no es un problema frecuente en el mundo occidental, pero afecta a gran cantidad de personas de los países de menor renta – según las estimaciones de la OMS, medio millón de personas padecen al año fiebre reumática y quince sufren valvulopatía de este origen – y con el fenómeno de la inmigración seguiremos viendo en nuestra práctica habitual este tipo de patología. Aunque la profilaxis antibiótica de la infección por estreptococo detiene la enfermedad, una vez establecida la afectación valvular no tenemos ningún fármaco que frene su progresión. Por este motivo, los autores hacen un estudio retrospectivo empleando su base de datos de 20 años (1988-2008) identificando los pacientes con Estenosis Aórtica Reumática (EAR). Identifican 164 pacientes, de los que 30 estaban bajo tratamiento estatínico, a los que siguieron una media de más de 8 años. Constataron que no había diferencias basales en la velocidad del flujo aórtico, ni había diferencias en la edad y sexo en cuanto a los resultados. La progresión de la EAR fue más lenta en los pacientes que habían tomado estatinas, siendo la variación del flujo de salida aórtico de 0.05 ± 0.07 vs. 0.12 ± 0.11 m/s/año en no tratados, (p<0,001), y con una tasa de progresión ≥0.1 m/s, solo en el 10% pacientes con el fármaco frente al 49% de los que no lo recibieron. (p<0,0001). Los autores concluyen que este es el primer estudio que observa como las estatinas frenan la progresión de la EAR. En un editorial acompañante (Ben-Yehuda O J Am Coll Cardiol 2009;53: 1880-3), se repasa como la EAR progresa no de forma pasiva, sino merced a la participación de mediadores inflamatorios, encontrando ahí la explicación mecanicista de la influencia de las estatinas en el avance de la estenosis. Sin embargo destaca que, dado el fracaso del estudio SEAS en el cuál las estatinas no consiguieron disminuir la estenosis aórtica calcificada, los resultados de este estudio retrospectivo deben ser tomados con cautela.







