Obesidad central y riesgo cardiovascular evaluado mediante la fórmula predictiva de Framingham
Central Obesity and Multivariable Cardiovascular Risk as Assessed by the Framingham Prediction Scores
Dhaliwal SS, et al.
Am J Cardiol 2009; 103:1403–140
La obesidad es tan frecuente en el mundo occidental que ha desplazado a otras cusas como elemento preocupante de salud pública. Sin embargo, las fórmulas tradicionales de cálculo del riesgo cardiovascular (RCV), como la de Framingham (FF), no contemplan la posibilidad del empleo de datos relacionados con ella, en su totalidad: como el índice de masa corporal (IMC), o de distribución central: como la circunferencia de la cintura (CC), o el índice cintura/cadera (ICC). En el presente artículo los autores evalúan el papel de la obesidad central junto a los factores de RCV usados en FF. Para ello, examinan la evolución de una cohorte de 4.175 varones australianos, libres de enfermedades cardiovasculares o diabetes, desde1989 hasta el 2004. Encuentran que el CC y el ICC pueden predecir el RCV, no así el IMC. Por cada desviación estándar del ICC hay un incremento del 54% del riesgo coronario y del 59% de morir de una enfermedad cardiovascular. Estas determinaciones de la obesidad central ganan en poder predictivo sobre todo en los segmentos calificados de bajo o moderado riesgo por la FF, dónde el tabaquismo parece ser el factor más influyente entre los de alto riesgo. Un editorial acompañante – Fletcher GF. Am J Cardiol 2009; 103:1408-10 – precisa que los datos son acordes con otros estudios previamente publicados y nos recuerda que incluso los autores de una de las FF (Wilson, et al.) realizaron un cálculo multivariante con los datos de la población original, que sugería que un incremento del IMC de 4,33kg/m2 conducía a un aumento del riesgo coronario del 10%, y que hasta el 64% del efecto deletéreo del BMI se podría explicar por su influencia en los otros FRCV como hipertensión arterial, cociente colesterol total/LDLc y diabetes. Dhaliwal SS et al, concluyen que la obesidad central contribuye de forma significativa e independiente en los eventos cardiovasculares y provoca un aumento residual del riesgo estimado mediante la FF.







