Los hallazgos del ALLHAT revisados en el contexto de nuevos análisis, otros ensayos y de meta-análisis
JT Wright Jr, et al
Arch Intern Med 2009 (11 mayo); 169:832-842.
Reevaluación del estudio ALLHAT tras la obtención de información adicional, sobre todo en lo referente a insuficiencia cardiaca (IC) y a la asociación del tratamiento farmacológico con la diabetes de reciente comienzo y a sus consecuencias cardiovasculares. La clortalidona fue superior a (1) la doxazosina en la prevención de la enfermedad cardiovascular (ECV) (RR 1,20; IC 95% 1,13-1,27), sobre todo la IC (RR 1,80; IC 95% 1,40-2,22) y el ictus (RR 1,26; IC 95% 1,10-1,46) ;(2) el lisinopril en la prevención de la ECV (RR 1,10; IC 95% 1,05-1,16), incluyendo el ictus (solo en afroamericanos) y la IC (RR 1,20; IC 95% 1,09-1,34) y (3) el amlodipino en la prevención de la IC global (28%) y de los casos ingresados o fatales (26%). Los resultados fueron consistentes para la edad, sexo, raza (excepto para ictus y ECV), diabetes mellitus, síndrome metabólico y la función renal. Ni el amlodipino ni el lisinopril superaron a la clortalidona en la prevención de enfermedad renal terminal, ni globalmente, ni en los diabéticos, ni por grado de disfunción renal. En el grupo de clortalidona, la diabetes de reciente comienzo no se asoció con la ECV (RR 0,96; IC 95% 0,88-2,42). Ni los -bloqueantes, ni los inhibidores de la ECA, ni los antagonistas del calcio superaron a los diuréticos tipo tiazida como tratamiento inicial para la disminución del riesgo cardiovascular o renal. Las tiazidas previenen mejor la IC, y la diabetes de reciente comienzo asociada a tiazidas no se asocia con un incremento del riesgo de complicaciones cardiovasculares.







