¿Debemos tratar la arteriosclerosis subclínica? Aportaciones derivadas de los estudios de imagen invasivos ó no.
Insights into atherosclerosis from invasive and non-invasive imaging studies: Should we treat subclinical atherosclerosis?
Santosa RD, Nasir K.
Atherosclerosis 2009; 205: 349–356
Aunque la arteriosclerosis se relaciona principalmente con la edad avanzada, las personas más jóvenes con hipercolesterolemia, o con otros factores de riesgo cardiovascular, pueden ser portadores de arteriosclerosis subclínica, que solo puede ser puestas en evidencia mediante técnicas de imagen. En este artículo los autores revisan la fisiopatología del desarrollo de la arteriosclerosis, los métodos tecnológicos para su detección y el impacto del tratamiento hipolipemiante en su evolución. Entre sus conclusiones más relevantes destacan que el cálculo convencional del riesgo mediante fórmulas o tablas puede infraestimar el desarrollo de la enfermedad arteriosclerótica. En base a la evidencia disponible hasta la fecha, recomiendan que las técnicas de imagen – medida ecográfica del grosor intimomedial carotídeo, cuantificación del calcio coronario por tomografía computarizada, o evaluación del tamaño y composición de las placas mediante resonancia de alta resolución – se lleven a cabo en individuos asintomáticos que presenten un riesgo intermedio al aplicarles la fórmula de Framingham, ya que estas pruebas pueden influir en la estratificación de su riesgo y consecuentemente en la intensidad del tratamiento a aplicar. Aquellas personas con una significativa arteriosclerosis subclínica deben ser considerados como de alto riesgo y, consecuentemente, deberían recibir tratamiento hipolipemiante agresivo para alcanzar el objetivo de unos niveles de colesterol-LDL muy bajos, ya que los estudios clínicos han demostrado que el empleo de las estatinas puede retrasar la progresión de la arteriosclerosis y si aquél es intensivo, pueden llegar a revertir el proceso arteriosclerótico.







