Niacina de liberación extendida o ezetimibe y grosor íntima-media carotídeo.
Extended-Release Niacin or Ezetimibe and Carotid Intima–Media Thickness
Taylor AJ et al.
N Engl J Med 2009; 361:2113-2122
El objetivo del estudio ARBITER-6 fue comparar en pacientes de alto riesgo en tratamiento con estatinas el efecto de añadir ezetimiba o niacina sobre el grosor íntima media (GIM) carotídeo. El estudio se concluyó anticipadamente de acuerdo con un análisis de eficacia preestablecido realizado sobre 208 pacientes que ya lo habían concluido. Todos los pacientes tenían enfermedad coronaria o equivalente de riesgo, estaban en tratamiento con estatinas y tenían un colesterol-LDL <100 mg/dl y un colesterol-HDL <50 mg/dl los varones y <55 mg/dl las mujeres. La mitad de los pacientes fueron aleatorizados a recibir 2000 mg/día de niacina de liberación extendida y la otra mitad a 10 mg/día de ezetimiba. Se realizó una medición del GIM basal y a los 14 meses. El colesterol-LDL disminuyó 17 mg/dl con ezetimiba y 10 mg/dl con niacina, mientras que el colesterol-HDL aumentó 7,5 mg/dl con niacina y disminuyó 2,8 mg/dl con ezetimiba. El tratamiento con niacina redujo significativamente el GIM carotídeo mientras que la ezetimiba no produjo cambios significativos, siendo la diferencia entre ambos efectos significativa. Se encontró una relación inversa significativa entre los cambios del colesterol-LDL y el GIM carotídeo en los pacientes tratados con ezetimiba, en el análisis univariante, sin que haya datos tras ajustar por edad, sexo o factores de riesgo. La tasa de eventos cardiovasculares mayores fue del 1% con niacina versus 5% con ezetimiba (p=0,04). Los autores concluyen que la niacina produce una disminución significativa del GIM carotídeo al combinarse con estatinas y que es superior a la ezetimiba. El artículo se acompaña de dos editoriales bastante críticas con el artículo. No entienden porque se paró el estudio tan pronto ya que no habría habido ningún problema por haber continuado y todavía no había terminado el mismo el 40% de los participantes. También dudan que el GIM carotídeo sea un buen marcador subrogado de enfermedad coronaria y sobretodo no está claro que un aumento o reducción del GIM se acompañe de un mayor o menor riesgo de eventos cardiovasculares.







