Probucol: ¿Una nueva vida para una vieja medicina?
Where are we with probucol: A new life for an old drug?
Yamashitaa S y Matsuzawab Y.
Atherosclerosis 2009; 207: 16–23
En esta interesante revisión los autores detallan el conocimiento actual del probucol, detallando su farmacología, sus beneficios clínicos y su mecanismo de acción. Este viejo medicamento, con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, ha sido poco a poco olvidado - pese a que demostró reducir la arteriosclerosis coronaria - debido a dos efectos adversos: disminución de los niveles de HDL-colesterol y prolongación del QT. No obstante, se ha despertado un cierto interés tras el hallazgo en el estudio POSITIVE (Yamashita S, et al. J Atheroscler Thromb 2008;15:292–303), de sus efectos beneficiosos a largo plazo sobre el riesgo de coronariopatía en pacientes con hipercolesterolemia familiar (HF). Entre otras propiedades, el probucol puede mejorar la función y la proliferación endotelial. Además, aunque sigue sin saberse con certeza como disminuye los niveles de LDL-colesterol, se cree que su poder de disminuir el tamaño de las placas arterioscleróticas es independiente de su efecto hipolipemiante, derivando principalmente de su capacidad de contribuir al flujo reverso del colesterol de las placas mediante la activación de la proteína transferidora de ésteres de colesterol (CETP) y del receptor basurero SR-BI. La aparente reducción de las HDL no sería más que una remodelación funcional incrementando las preβ1-HDL. Así se explicaría su capacidad de reducir los xantomas tendinosos en los pacientes con HF. Por otra parte, pese a que en el estudio POSITIVE se confirma la capacidad del probucol de aumentar el QT, no se ha visto que haya tenido trascendencia clínica en la población estudiada. Por todo ello, los autores creen que este viejo fármaco podría de nuevo emplearse como producto de segunda línea en aquellos pacientes en que las estatinas aún no hayan conseguido reducir suficientemente su riesgo.







