¿Se deben los cambios en los factores de riesgo cardiovascular de las mujeres en la edad media de la vida debidos al envejecimiento cronologico o a la transición hacia la menopausia?
Are Changes in Cardiovascular Disease Risk Factors in Midlife Women Due to Chronological Aging or to the Menopausal Transition?
Matthews KA, et al.
J Am Coll Cardiol 2009;54:2366–73
En la menopausia, la cardiopatía isquémica y otros procesos arterioscleróticos experimentan un incremento en su prevalencia. Se debate desde hace tiempo, si ello es debido al proceso de envejecimiento, o al tránsito hacia una nueva situación tras el cese de la secreción de hormonas sexuales. Además, el estudio de esta materia se complica al intentar definir un período exacto en el que se producen estos cambios en el medio interno, cuyas fases se han categorizado como premenopausia, menopausia precoz, perimenopausia..., y las variaciones en el estilo de vida o en la toma de medicación que este intervalo temporal lleva aparejadas. En este sentido los autores examinan los datos de 1.054 mujeres pre o perimenopaúsicas provenientes de la cohorte SWAN (Study of Women’s Health Across the Nation), usando una cuidadosa caracterización del momento exacto del final del período menstrual y unos modelos precisos para examinar la influencia del envejecimiento o de la menopausia. La edad media del grupo osciló entre los 42 y 52 años. Ninguna mujer estaba en tratamiento hormonal sustitutorio, ni previamente había sufrido diabetes, ni enfermedad cardiovascular. El seguimiento fue de 9 años. Únicamente el colesterol total, el LDL-colesterol y la apoB, aumentaron en el intervalo del año entre el inicio de la retirada de las reglas y la amenorrea final, y cuyo cambio, se demostró fehacientemente como debido a la menopausia. Los cambios en el HDL-colesterol y en la apoA1, aunque estaban mejor relacionados con el modelo debido a la menopausia que con el modelo de envejecimiento, ocurrieron principalmente tras un año después del final del periodo menstrual. El resto de factores - triglicéridos, lipoproteína (a), insulina, Factor VIIc, y presión arterial sistólica - cambiaron adoptando una pauta linear ascendente compatible con el proceso de envejecimiento. La presión arterial diastólica, el activador del plasminógeno tisular y la proteína C reactiva de alta sensibilidad, no cambiaron. Sorprendentemente, la glucemia y el inhibidor del activador del plasminógeno disminuyeron. Merece la pena resaltar que en todos estos acontecimientos no se encontraron diferencias debidas a la raza. Los autores concluyen afirmando que dado que solo los lípidos experimentan cambios con la menopausia se debería monitorizarlos para poder ejercer, de una forma más eficaz, la prevención primaria cardiovascular.







