Bases moleculares de la miopatía asociada a estatinas.
Molecular basis of statin-associated myopathy
Vaclavas C, et al. Atherosclerosis 2009; 202: 18–28
Las estatinas se han mostrado como excelentes fármacos en la prevención cardiovascular, llegando a reducir la mortalidad por todas las causas. Sin embargo, no se pueden obviar que aunque infrecuentemente, pueden desarrollar efectos secundarios tales como la afectación muscular. En esta revisión los autores revisan la literatura sobre este tema. En resumen, la miopatía por estatinas no se debe al efecto reductor de la síntesis del colesterol. Por otra parte, diversos estudios demuestran que las estatinas pueden modificar la constitución de las proteínas a múltiples niveles, afectando especialmente a la prenilación, que puede modificar la composición de las membranas, y a la síntesis de selenoproteínas, que puede intervenir en la glicosilación. También es posible que la miopatía asociada a las estatinas esté causada por una disfunción mitocondrial. Aunque inhiben la síntesis de CoQ10, su depleción no es la causa etiopatogénica de la miopatía por estatinas, más probablemente actúa como un factor predisponente si sus niveles se encuentran disminuidos tal como ocurre en las personas mayores, en el hipotiroidismo, en pacientes con miopatías previas, etc. Por ensayos “in vitro”, se sabe que las células del músculo estriado son afectadas con mayor facilidad que los hepatocitos por las alteraciones de la expresión de determinados genes mediada por las estatinas, ello quizás explique la mayor susceptibilidad muscular a los efectos tóxicos de las estatinas, aunque no por qué el miocardio no se ve afectado. Aunque las elevaciones de CK son importantes (exigiendo la inmediata interrupción del fármaco si sus niveles multiplican por diez los normales), las guías clínicas enfatizan la importancia de los síntomas musculares a la hora de retirar el tratamiento hipolipemiante. En el futuro, un mayor conocimiento de los mecanismos moleculares que envuelven a la miopatía inducida por estatinas podrían ayudar a identificar aquellos grupos de pacientes más susceptibles a sus efectos secundarios.








